El MGI

A medida que los siglos se encargaron de cerrar las puertas de los Templos de las grandes Civilizaciones, innumerables cofradías y hermandades se formaron a fin de guardar la Llama de la Gnosis eternamente encendida.

Durante la edad media, en Europa, los Templarios, los Fran-Masones, los Rosa-Cruces, los Alquimistas, los Constructores de Catedrales... conservaron viva la Verdad universal y atemporal. Así mismo, por todas partes, a lo largo de los siglos, los Maestros hindúes, Médicos y Chamanes amerindios, Sabios asiáticos, Lamas tibetanos, grandes Druidas, Magos y Eruditos, Santos y Santas, generaron hermandades, órdenes y grupos para permitir a los que buscan el Conocimiento, encontrar la Herencia perdida, tesoro de los siglos.

El Movimiento Gnóstico Internacional (MGI) está a la imagen de estas reagrupaciones místicas del pasado, por el amor que tiene para sus miembros y para la humanidad, y por la generosidad del Mensaje que defiende.

Hoy en día, los fieles de las diversas escuelas y religiones del mundo, creen conocer la Gnosis. Pero no pueden imaginar que la Gnosis es un Arte sutil y una Ciencia viva. En un contexto mundial donde cada uno está convencido de tener la razón, es difícil afirmar tener las verdaderas Claves.

La Gnosis es aquélla que enseñaron en secreto a sus discípulos tanto Jesús, Buda, Krishna o Mahomet. La Gnosis Viva unifica la Ciencia que nos rodea, la Filosofía de la momentaneidad y la Experiencia mística, para permitir incluso al principiante, vivir diariamente el Camino autentico. La Gnosis no puede ser una serie de conferencias sobre temas diferentes porque es un organismo vivo; así debe estudiarse y así debe comunicarse. Si no, este organismo se muere, a pesar de las mejores intenciones.

El MGI es, entonces, una hermandad de Instructores independientes y libres, cuyo único objetivo es vivir y divulgar la Gnosis Viva. Lo que nos interesa, es buscar nuestro Ritmo particular, es decir nuestro Maestro Interior, y seguir a nuestro Dios Intimo, el Ser, por el Camino que nos indica.

“CONOCER” ES UN DERECHO FUNDAMENTAL DE TODOS, y ningún interés de carácter personal podrá nunca, voluntaria o involuntariamente, impedir que la Gnosis Viva, Herencia de Sabiduría de los siglos, sea retransmitida a las generaciones futuras.